martes, 1 de enero de 2013

Jesús y la reconciliación

Domingo 29 de Diciembre de 1991 -- El Norte – 9 D

Si digo que no tengo pecado, me engaño a mí mismo,
Y la verdad no está en mí. (1ª de Juan 1: 8)

Y aunque por causa del pecado, soy su enemigo,
Soy reconciliado con Dios, por la muerte de su Hijo. (Romanos 5: 10)

¿Cómo escaparé si descuido una salvación tan grande? (Hebreos 2: 3)

Y todo esto proviene de Dios, quien me reconcilia
Consigo mismo por Cristo…. Haciendo la paz mediante
La sangre de su cruz. (2ª de Corintios 5:18, Colosenses 1: 20)

¡Lávate y límpiate! ¡Aparta de mi vista tus maldades!
¡Deja de hacer el mal! ¡Aprende a hacer el bien,
Esfuérzate en hacer lo justo, ayuda al oprimido,
Haz justicia al huérfano, defiende los derechos de la viuda!
El Señor dice: “Ven, vamos a discutir este asunto,
Aunque tus pecados sean como el rojo más vivo,
Yo los dejaré blancos como la nieve;
Aunque sean como tela teñida de púrpura,
Yo los dejaré blancos como la lana” (Isaías 1: 16-18).

ESTA ES PALABRA DE DIOS.



¿QUIERES RECONCILIARTE CON DIOS?
¡SOLO HAY UN CAMINO!
ACEPTA QUE JESÚS PAGO POR TI
¡ENTREGALE HOY TU VIDA!

Si piensas que tu pecado es más grande que Dios nunca te podrá perdonar, estás muy equivocado y engañado. El es un Dios perdonador y te ama tanto que envió a su Hijo Jesucristo a vivir entre los hombres y a morir en la cruz para que pagara lo que tú y yo deberíamos de pagar, porque dice “la paga del pecado es muerte”. Ahora solamente recibe al Salvador, al Redentor, Ponte de rodillas y háblale diciendo:

ORACIÖN: Dios todopoderoso, hoy quiero reconciliarme contigo. Gracias, porque a tu Hijo que no conoció pecado, por mí lo hiciste pecado para que yo fuese hecho tu justicia en Él, En este momento abro mi corazón y te pido, Señor Jesús, que vengas a mi vida, que me perdones y me des una nueva vida llena de Ti y de tu amor. Amén.



Ore esta simple oración: ¡Señor Jesús, confieso que eres mi Señor. Creo que llevaste mis pecados a la cruz del Calvario para salvarme de la condenación. Creo que resucitaste de los muertos y que estás sentado en el trono a la diestra del Padre celestial.

Confío en Tu sangre que derramaste por mi redención. Hoy renuncio y doy mis espaldas al pecado. Recibo tu Espíritu Santo para que dé testimonio a mi espíritu de que soy un hijo de Dios. Todo eso te lo pido en el nombre del Señor Jesucristo! ¡AMEN!

0 comentarios:

Temas