miércoles, 12 de diciembre de 2012

Tú eres Pedro y sobre esta roca edificaré mi Iglesia

19 de Enero de 1992 -- EL NORTE -- 11D.
Por Presbítero Saúl Tijerina González.

Para el pueblo judío era muy natural la figura de la roca, porque en su peregrinar, Dios saco agua de la roca en el desierto.

Así que comparaban a Dios con la roca o fortaleza de sus vidas. Los salmistas muchas veces dicen: “jehová es mi roca y mi fortaleza”. 1, Él es la roca cuya obra es perfecta” 2, “Viva Jehová y bendita sea mi roca” 3, “Roca mía castillo mío”. 4 Pablo explica esto diciendo: “La roca que les seguía era Cristo”. 5.

Cuando Jesucristo pregunto a sus discípulos: ¿Quién dice la gente que soy Yo? Le dieron varias respuestas que las gentes afirmaban: “eres Elías, Juan el bautista o alguno de los profetas.” 6, “Si, dijo Jesús ¿Y ustedes que dicen de mi persona? El apóstol Pablo tomó la delantera para decirle Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente” 7, Afirmación que ha servido para recordarnos que la iglesia de Jesucristo es una, y todos los creyentes la formamos como piedras vivas para levantar el edificio espiritual, llamado iglesia.

Esta afirmación Petrina fue compartida por todos los discípulos.

Para afirmar que Jesucristo es el Hijo de Dios viviente, y que en ningún otro hay salvación, “porque no hay otro nombre debajo del cielo en el cual podamos ser salvos” 8, Cristo tomó la palabra para decirle a Pedro: “bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás… y Yo también te digo que tú eres Pedro (del griego Petras, nombre de persona), y sobre esta roca (del griego Petra, roca grande) (refiriéndose a esta gran afirmación de fe que Pedro había dado) Yo edificaré mi iglesia” 9.

Por el parecido de las raíces griegas “Petras” y “Petra” se han dado varias interpretaciones. Según se tome literal o figuradamente.

Literalmente Cristo no podría decir que sobre Pedro iba a edificar su iglesia; porque si así fuera en el pasaje inmediato, cuando Pedro quiere hacer desistir a Jesús de subir a Jerusalén, sabiendo que iba a padecer y morir. Pedro dice a Jesús: “En ninguna manera vayas a Jerusalén”. Cristo, que sabía que tendría que morir por los pecadores, único remedio para el mundo; dijo a Pedro: “Retírate de mí satanás” 10.

Pedro no era literalmente satanás, sino que estaba afirmando algo instigado por satanás para quitar a Jesucristo del calvario, Sabemos que “Sin derramamiento de sangre no puede haber remisión de pecados” 11, Cristo, de la misma manera que vió en Pedro una amenaza de satán, también había visto en este discípulo la afirmación de fe, de que El, Jesucristo, estaba puesto como la roca única de salvación o sea la persona divina humana como Hijo de Dios.

Tan es así, que el mismo apóstol Pedro habla a sus compatriotas, quizás para arrancar cualquier dejo de supremacía que quería darle. Él explica de esta manera la edificación de la iglesia de Jesucristo: “acérquense a Él (Jesucristo) quien es la piedra o la roca viva, desechada por los hombres (cuidado con desechar a Jesucristo como nuestra roca) pero escogida por Dios” 12. Dios mismo escogió a Cristo para ser el fundamento de la Iglesia.

Él es la piedra principal del edificio espiritual, llamada iglesia. “Para vosotros los que creéis, Él es precioso, pero para los que no creen, viene a ser tropiezo y roca que hace caer” 13, porque tropiezan en la palabra siendo desobedientes. No queremos ser desobedientes a Cristo.

Sabiendo que la Biblia se interpreta por ella misma y siguiendo sus enseñanzas, así como lo dicho por el mismo apóstol Pablo, tenemos que reconocer la gran verdad de que Cristo es la única piedra Angular del edificio llamado iglesia, y cada uno de nosotros pequeñas piedras acomodadas unas con otras con la mezcla del amor de Cristo para edificar su iglesia, “el edificio santo que va creciendo” 14, para ofrecer sacrificios espirituales y sacerdocio santo aceptables a Dios, por ningún otro medio, sino por medio de Jesucristo.

La iglesia de Jesucristo no tiene ningún fundamento humano. “Es Cristo en nosotros la esperanza de gloria”




Los antiguos cristianos cantaban:

“De la iglesia el fundamento
Es Jesús el salvador

Por la obra de su gracia
Le dio vida su Señor”.

En los siglos XVIII y XIX, los creyentes decían, y
Nosotros con ellos


“Roca de la eternidad
Fuiste abierta para mí
Sé mi escondedero fiel
Sólo encuentro paz en ti”.

1. 2ª de Samuel 22: 2
2. Deuteronomio 32: 4
3. 2ª Samuel 22: 47.
4. Salmo 18: 2
5. 1ª de Corintios 10: 4
6. Hebreos 4: 12
7. Mateo 16: 13-14
8. Mateo 16: 13-16
9. Mateo 16: 17-18
10. Mateo 16: 22-23
11. Hebreo 9: 22
12. 1ª de Pedro 2: 5
13. 1ª de Pedro 2: 7-8
14. 1ª de Pedro 2: 5
15. Colosenses 1: 27


0 comentarios:

Temas