lunes, 22 de octubre de 2012

¿Quiénes son los hermanos de Jesús?

12B – El Norte – Domingo 18 de Octubre de 1992
PREGUNTAS DEL HOMBRE, RESPUESTAS DE DIOS
Por Zaqueo

Los que hacen la voluntad de Dios.

La Biblia nos dice que en cierta ocasión estaba el Señor hablando a la Gente y, mientras Él hablaba, vinieron su madre y sus hermanos y estando fuera. Querían hablar con Él.

Y le dijo uno: he aquí tu madre y tus hermanos están fuera, y te quieren hablar, respondiendo Él al que le decía esto , dijo: ¿Quién es mi Madre y quienes son mis hermanos?.

Y extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos, porque todo aquel que hace la voluntad de mi Padre que ésta en los cielos, ése es mi hermano, y mi hermana y mi madre 1.

¿Y cuál es la voluntad de Dios Padre, para hacerla y ser hermano y hermana de Jesús? ¡Hay que acudir a Jesús!

La voluntad de Dios es que veamos a su Hijo Jesucristo, creamos en Él y tengamos vida eterna.

Leamos a continuación lo que nos dice Jesús “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y el que a mi viene, no le echo fuera, Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió. Y esta es la voluntad del Padre, El que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite el día postrero. Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquel que ve al Hijo, y cree en Él, tendrá vida eterna…” 2.

Los hermanos de Jesús son todos aquellos que le han recibido y creen en su nombre; por solo ese hecho, Dios los hace sus hijos. 3.

Dios está formando una familia donde Jesús es el primogénito de muchos hermanos. 4

Haz esta oración en voz alta: Señor Jesús, yo quiero tener esa relación familiar contigo; soy una persona pecadora que te necesita, Reconozco que Tu sacrificio en la cruz fue por amor hacia mí. Tú pagaste lo que yo debía y tu sangre derramada me limpia de todo pecado. Pero no te quedaste colgado de la cruz, ni te quedaste en una tumba, sino que resucitaste y estas vivo y quieres vivir en mi corazón, yo lo abro para recibirte como mi Señor y mi Salvador, Gracias porque ahora soy un hijo de Dios. Te amo, Señor Jesús. Amén.

1. San Mateo 12: 46-50
2. San Juan 6: 37-40
3. San Juan 5: 12-13
4. Romanos 8: 29

0 comentarios:

Temas