lunes, 16 de julio de 2012

Sin dinero y sin precio.

Domingo 17 de Noviembre de 1991 – EL NORTE – 11 B

Una pobre señora vio unas flores en el jardín del rey y las quería comparar para llevárselas a su hija enferma. Al pedirlas fue groseramente despedida por el jardinero quien dijo que las flores del Rey no estaban en venta. En ese momento pasaba por allí el Rey mismo y oyó lo que decía el jardinero. Enterado del porque de las palabras, el Rey cortó un bonito ramos de las mejores flores y las presento a la afligida madre, diciéndole,: “El Rey no vende sus flores, las regala”.

Así, nuestro bendito Señor Jesús no vende la salvación sino que la regala. No crea el lector que pueda comprar el perdón de sus pecados o pagar la entrada al cielo: Todo es por gracias – favor inmerecido – “sin dinero y sin precio”.

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